El debate sobre el impuesto a licores y cigarrillos no es una disputa por recursos, sino la defensa de los ingresos que financian la salud, la educación y el deporte en los territorios, aseguró la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés Zambrano.
Previo a la reunión entre el Ministerio de Hacienda, la Federación Nacional de Departamentos y los gobernadores del país, la mandataria señaló que los gobiernos departamentales comprenden la presión fiscal nacional y la necesidad de recaudo, pero advirtió sobre un problema operativo que, de no corregirse, podría afectar directamente a las regiones.
La gobernadora Cortés Zambrano pidió al Gobierno nacional revisar de manera rigurosa el incremento del impuesto a licores y cigarrillos, ya que un aumento excesivo podría fortalecer las economías ilegales, el contrabando y las estructuras criminales dedicadas al lavado de activos, generando un efecto contrario al esperado en materia de recaudo.
Advirtió además que esta situación podría trasladar mayores cargas al sistema de salud pública y aumentar los riesgos asociados al consumo de licor adulterado, afectando directamente a la población más vulnerable.
Finalmente, la mandataria reiteró que los gobernadores respetan la Constitución y las decisiones de la Corte Constitucional, y que asistirán a la reunión con el Ministerio de Hacienda con total disposición al diálogo y la concertación, buscando acuerdos responsables que no perjudiquen a la ciudadanía y protejan los ingresos de los departamentos.






