En el corazón de la Feria Agroindustrial de la Orinoquía, productores locales consolidan negocios, abren puertas a la exportación y posicionan al departamento como potencia en cafés y cacaos especiales. La Feria Agroindustrial Expomalocas, reconocida como la más importante de la Media Colombia, llega en una nueva edición con grandes expectativas en materia de productividad, comercialización y proyección internacional del campo regional.
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Bajo el liderazgo de la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés, y con el impulso estratégico de la Secretaría de Agricultura departamental, a cargo del médico Veterinario Andrés Pardo, la Carpa de Café y Cacao vive su cuarta versión, consolidándose como un escenario clave para dinamizar la economía rural y fortalecer las cadenas productivas.
Dentro de esta gran plataforma agroindustrial, la Carpa de Café y Cacao se ha convertido en uno de los espacios más visitados, esperados y estratégicos de toda la feria.
Más que una muestra gastronómica, es un punto de encuentro entre productores, compradores, empresarios y consumidores que reconocen el valor de los productos cultivados en el Meta.
Una vitrina que crece cada año
Eduardo Martínez, gerente de la Granja Iracá y responsable de la Carpa de Café y Cacao, destaca que este pabellón es hoy uno de los mayores atractivos del evento.
“Es una carpa que se viene realizando desde hace cuatro años y cada año crece más. Tenemos 26 stands: 13 de cacao y 13 de café, además de dos barras especializadas donde estarán marcas reconocidas como Workakao, Ruta 65 y Café Masú”, explica.
La diversidad de participantes refleja no solo la calidad del producto, sino también el impacto social del sector. En la carpa estarán presentes asociaciones campesinas, productores de resguardos indígenas, procesos de reincorporación y emprendimientos liderados por mujeres rurales.
“Invitamos a familias especiales, asociaciones de reinsertados, mujeres emprendedoras y pequeños productores que encuentran aquí una oportunidad para darse a conocer. No es solo vender una taza de café, es abrir puertas”, señala Martínez.
Del “tintico” al negocio internacional
Uno de los grandes diferenciales de la Carpa de Café y Cacao es su papel como escenario de rueda de negocios. Cada visitante puede convertirse en un cliente mayorista, un distribuidor o incluso un aliado exportador.
“Aquí se dan negocios reales. Un comprador prueba un café, le encanta y dice: ‘¿Me puede proveer 50 libras semanales?’ Así nacen relaciones comerciales que transforman la vida de los productores”, afirma Martínez.
La experiencia de años anteriores lo respalda. En una de las ediciones, solo el primer día pasaron cerca de 14.000 personas por la carpa. Actualmente, se estima una asistencia diaria entre 8.000 y 10.000 visitantes durante los días fuertes de feria.
Ese flujo de público no solo genera ventas directas, sino posicionamiento de marca, contactos comerciales y oportunidades de exportación.
“Hay chocolates de Mapiripán que ya exportan a Alemania, cafés especiales que llegan a tiendas nacionales y productores que, gracias a la carpa, hoy tienen contratos fijos de suministro. Esto es promoción, visibilidad y comercio real”, agrega.
El Meta: tierra de cafés y cacaos especiales
El crecimiento de la Carpa está respaldado por el avance productivo del departamento. Actualmente, el Meta cuenta con cerca de 10.000 hectáreas de café y 8.000 hectáreas de cacao, con una clara orientación hacia productos especiales y de alta calidad.
“Aquí no se produce café masivo como en otros países; se cosecha a mano, se cuida el proceso y se apunta a cafés especiales. Lo mismo ocurre con el cacao, donde el Meta ha ganado reconocimientos nacionales e internacionales”, destaca Martínez.
El trabajo institucional ha sido clave. A través de programas de la Secretaría de Agricultura, cientos de campesinos han recibido insumos, capacitación y acompañamiento técnico para establecer cultivos.
“Se apoyó a más de 400 familias campesinas con una hectárea de café o cacao, incluyendo semillas, abonos, sombra y formación. Eso hoy se traduce en producción y oportunidades de negocio”, explica.
Comercializar: el gran desafío
Más allá de la siembra, la gran apuesta de la Administración departamental es enseñar a los productores a comercializar mejor.
“El campesino sabe producir, pero vender es lo más difícil. Participar en esta carpa les enseña a mostrarse, a negociar, a entender que su producto tiene valor y que puede llegar a mercados nacionales e internacionales”, concluye Martínez.
Así, la Carpa de Café y Cacao no solo perfuma la feria con aromas intensos y sabores memorables, sino que se consolida como un motor de transformación económica para el Meta, donde cada taza servida puede convertirse en un nuevo contrato, un nuevo cliente o una puerta abierta al mundo.
En esta versión de la Feria Agroindustrial Expomalocas participan diversas marcas regionales.
En cacao: Workakao, Fedecacao, Servicio Nacional De Aprendizaje -SENA-, Cooperativa Red Meta Fao-Ecopetrol, Resguardo Indigena Villa Lucia, Aricao, Chocolover, Chochocampo, Mujari Café y Cacao, Asmucale, Chokoariari, Choko Met, Elena Chocolate, Cacao Morichal y Chocolate Palomarcado.
Y en café: Café Murad, Café Salima, Café Diente León, Ruta 65 Café, Café Masu, Café
Visión, Café Y Cacao Guéjari, Café Cubarro, Café Maru, Café Serpaz, Café Aspra, Café Villavicencio, Café Don Crab, Asoagroguapaya, Café Páramo De Sumapaz, Café Salento y Café Mio Te Inspira.
/Redacción Llanoalmundo






