Ante la creciente del río Ocoa registrada el domingo 27 de julio, la Alcaldía de Villavicencio, a través de la Oficina de Gestión del Riesgo, activó un plan integral de vigilancia y prevención, en coordinación con los organismos de socorro. Esta acción busca anticipar posibles emergencias, mediante un monitoreo permanente del comportamiento del afluente.
La estrategia de gestión del riesgo se centra en las zonas más vulnerables, especialmente aquellas ubicadas cerca de las rondas del río, donde residen comunidades con mayor exposición a inundaciones. El monitoreo continuo permite identificar a tiempo cualquier variación en el caudal y actuar de manera oportuna para salvaguardar la vida y los bienes de los ciudadanos.
Actualmente, la ciudad permanece en alerta naranja, lo que implica un nivel de riesgo moderado con posibilidad de evolución. En este contexto, se insiste en el seguimiento riguroso de los protocolos de autoprotección por parte de las familias que habitan en zonas ribereñas, así como en la atención a las recomendaciones emitidas por las autoridades competentes.
El ingeniero Juan Carlos Guzmán, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo, destacó que aunque el nivel del río no alcanzó cotas críticas como en emergencias anteriores, el riesgo sigue latente. Por ello, es crucial mantener la vigilancia y no bajar la guardia ante un escenario que puede cambiar de forma repentina.
Como parte del enfoque preventivo liderado por el alcalde Alexander Baquero, desde la emergencia del pasado 1 de julio se han adelantado obras de mitigación en puntos críticos. Estas intervenciones incluyen la canalización y redirección de ríos y caños, lo que ha contribuido significativamente a reducir los niveles de vulnerabilidad durante la temporada de lluvias.
Finalmente, se recuerda a la ciudadanía que ante cualquier eventualidad relacionada con las precipitaciones o el comportamiento del río, pueden comunicarse a las líneas de emergencia: 144 (Defensa Civil), 132 (Cruz Roja) y 119 (Bomberos).




