En el marco de Expomalocas 2025, José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos -Fedegán-, presentó el cacay -árbol endémico-, como una alternativa de negocio para los ganaderos en los Llanos Orientales.
Y es que, Colombia enfrenta en 2025 una situación económica compleja, caracterizada por un crecimiento moderado y desafíos fiscales significativos. El Producto Interno Bruto (PIB) del país creció un 1,8% en 2024 y se proyecta que aumente entre un 2,6% y un 3,0% en 2025, según estimaciones del Banco de la República y el Banco Mundial. Este crecimiento, aunque positivo, es inferior al promedio histórico y refleja una economía que aún se recupera de períodos de bajo rendimiento, llevando a los empresarios del sector agropecuario a buscar nuevas alternativas que les permitan mantener sus negocios en pie.
Teniendo en cuenta estos nuevos retos, el sector ganadero colombiano enfrenta una serie de desafíos económicos y climáticos que afectan su rentabilidad y sostenibilidad. Uno de los principales problemas es la disminución de los ingresos de los productores, por ejemplo, el precio promedio pagado al productor por litro de leche cruda cayó de $2.082 a $1.938 entre enero y diciembre de 2024, representando una reducción del 7% en los ingresos durante ese año. Esta tendencia se ha mantenido desde marzo de 2023, acumulando una disminución total del 18% en 21 meses.
Es importante destacar que la concentración de la tenencia de la tierra sigue siendo un desafío significativo. Más de 700.000 colombianos se dedican a la ganadería, de los cuales el 82% son pequeños productores que dependen de esta actividad para su subsistencia.
Para contrarrestar estos desafíos, se están explorando ingresos alternativos y prácticas sostenibles. Una iniciativa destacada es el proyecto Ganadería Colombiana Sostenible, que promueve la implementación de sistemas silvopastoriles. Estos sistemas integran árboles y arbustos en las áreas de pastoreo, mejorando la productividad y contribuyendo a la conservación ambiental.
Lea también: FEDEGÁN logró la mayor vacunación contra fiebre aftosa en 3 décadas al inmunizar el 99 % del inventario bovino del país
Teniendo en cuenta esta nueva realidad para el sector ganadero, Periódico Llanoalmundo -LL- entrevistó a José Félix Lafaurie Rivera -JFLR-, presidente ejecutivo de Fedegán, quien nos habló acerca del cacay como alternativa económica para los empresarios del sector.
LL: ¿Cuántas hectáreas en Colombia se destinan a la ganadería? JFLR: Nuestro sector está diseminado por todo el país, debido a que esta actividad es la que requiere menos inversión por unidad de superficie, por eso hay 34 millones de hectáreas en ganadería.
LL: ¿En el Meta cómo se ha desarrollado la ganadería? JFLR: Esta es una zona de ganaderías extensivas por múltiples razones, entre ellas, por la calidad de los suelos donde la sostenibilidad de una ganadería más productiva implica grandes inversiones para mejorar el pH del suelo y para poder tener una oferta forrajera, pastos y algunos otros forrajes de corte que evidentemente ayuden a poder tener más animales por unidad de superficie.
Lo normal es que aquí una ganadería grande extensiva pueda tener media res por hectárea. En algunos casos incluso menos de media res por hectárea. La reflexión que tienen que hacer muchos ganaderos que cuentan con más de 500 animales es, si los ingresos de una ganadería extensiva les es suficiente para atender los costos de su empresa, para vivir de la ganadería y al mismo tiempo para tener algún ahorro que les permita mejorar tecnologías y llevarlas al sector.
LL: Para los ganaderos que hoy cuentan con más de 500 cabezas de ganado, ¿Qué papel juegan los sistemas silvopastoriles como una renta alternativa? JFLR: Si tienen 500 animales pueden tener en promedio 1.000 hectáreas. Una unidad agrícola familiar que puede ser explotada con la siembra de árboles endémicos, generando un ingreso alterno.
LL: Entre tantas opciones de árboles endémicos, ¿Por qué el cacay es una alternativa en los Llanos Orientales? JFLR: Porque el cacay es un arbusto nativo de la zona. Cuando uno va a sembrar un cultivo, lo que tiene que mirar primero son los factores bióticos y ambientales para ver si se da. Y en el Meta más de la mitad de estas tierras sirven para el cacay. Ese árbol produce una almendra que es muy apetecida a nivel internacional para su uso dermocosmético y farmacéutico, que genera una alta rentabilidad además de la transformación social que gesta.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
LL: Teniendo en cuenta que actualmente muchos ganaderos siembran palma, ¿Por qué migrar al cacay? JFLR: Porque con el cacay se cosecha más rápido -en 4 a 5 años-, y tiene un mayor tiempo de produción -80 años-, lo cual representa una inversión atractiva, cuando se hace con tecnología de punta, mejorando no solo los ingresos de los productores, sino que se impacta de manera positiva el territorio, más empleo, genera una mejor calidad de vida.
LL: ¿En quiénes se están apoyando para hacer realidad el proyecto Ganadería Colombiana Sostenible? JFLR: Contamos con la empresa Arlés S.A.S., que lleva 9 años implementando tecnologías con mejoramiento genético de las plantas, y por supuesto, ya teniendo un encadenamiento productivo, es decir, produciendo el aceite de cacay y lo mejor, han abierto el mercado internacional debido a que no tiene competencia, lo cual garantiza la venta ante la alta demanda.
LL: ¿Qué es lo que hace que el cacay sea tan rentable? JFLR: El aceite de cacay se ha posicionado como un potente aliado en el cuidado de la piel, el cabello y las uñas, además de ser un valioso suplemento nutricional. Su alto contenido de escualeno, vitaminas A, E y F, así como omegas 3, 6 y 9, lo convierte en una alternativa superior al aceite de argán y de rosa mosqueta. Además, su proceso de extracción permite obtener una harina rica en nutrientes esenciales, contribuyendo a una alimentación más balanceada. Gracias a sus beneficios, el aceite de cacay es cada vez más demandado en la industria cosmética y de bienestar a nivel global.
LL: Muchos ganaderos hoy quieren sembrar cacay, pero no cuentan con los recursos, ¿Qué alternativas está buscando Fedegán para apoyarlos? JFLR: Con el Banco Agrario estamos estructurando las líneas de crédito para cultivo tardío, que les permita atender los costos de implantación y mantenimiento hasta que puedan realmente tener un flujo positivo -para iniciar a pagar el crédito-. La impresión que tengo por los números que he visto y por lo que he aprendido a lo largo de estos últimos 6 meses, es que en dos o tres años de producción pagas el crédito y a partir de allí, vas a tener ingresos de más de 40 millones de pesos año por hectárea de cacay,
LL: Su mensaje para los ganaderos JFLR: Quien ya tiene ganadería, perfectamente podría apostarle a este cultivo, como alternativa de negocio innovador y que puede llegar a ser proyecto país. Contamos con la tecnología y la condiciones ideales, solo nos falta tomar la decisión.
/ Redacción Llanoalmundo